El Currículum del estudiante era impresionante, de formato impecable, el contenido excelente, e hizo un excelente trabajo al enfocarse en sus logros en lugar de enlistar sus obligaciones laborales. Si yo fuera un reclutador habría estado impresionado. Después vi su carta de presentación e imaginé al empleador estrujando ese perfecto CV y lanzándolo al bote de basura.
Muchos estudiantes universitarios y recién graduados destruyen sus CVs al acompañarlos con terribles cartas de presentación. Aunque algunos empleadores ni siquiera se molestan en leerlas, la mayoría sí lo hace, y éstas pueden las causantes de que te eliminen rápidamente del proceso de selección, si cometes los siguientes errores:
No utilizar formatos estándar para cartas de negocios.
Las cartas de presentación de los estudiantes parecen más un e-mail de copiar/pegar que una carta de negocios. No tiene información del destinatario ni remitente, ni siquiera fecha. La carta grita “poco profesional”. Asegúrate de que tu carta de presentación utilice un formato estándar de carta de negocios, debe incluir fecha, y los datos de remitente y destinatario.
No todo es acerca de ti.
Puede parecer contradictorio, pero la carta de presentación, así como el currículo, debe hablar tanto acerca del empleador como de ti. Sí, necesitas contar al empleador acerca de ti mismo, pero hazlo en el contexto de las necesidades de la empresa y los requerimientos específicos del puesto que quieres conseguir.
Errores gramaticales y de “dedo”.
Los empleadores tienden a ver los errores gramaticales al igual que los “dedazos” como evidencia de tu falta de cuidado y poca habilidad para escribir. Revisa cada carta que envíes, acércate a un amigo que tenga buena redacción para que lo revise por ti.
Declaraciones sin sustento.
Muchas cartas de presentación de estudiantes y recién graduados dicen que el candidato tiene por ejemplo: “fuertes habilidades de comunicación oral y escrita”, sin ningún sustento, esto es como una cualidad vacía, brinda algunos ejemplos de cada declaración que hagas. Los empleadores necesitan pruebas.
Escribir una novela.
Una carta de presentación no debe ser más extensa de una cuartilla. Los empleadores están inundados de currículos y cartas de presentación y su tiempo es limitado. Asegúrate de que tu carta tenga tres o cuatro párrafos concisos pero convincentes que sean fáciles de leer. Si las cartas de tus competidores rondan en las 2 o más páginas, imagina a qué candidato va a preferir el empleador.
Utilizar la misma carta de presentación para cada trabajo y empresa.
Los reclutadores revisan tantas cartas de presentación que les es fácil identificar cuándo un candidato está utilizando una carta “machote”. Si no te diriges a los intereses específicos de su compañía, ellos concluirán que no estás particularmente interesado en ese trabajo. Aunque requiere de tiempo, vale la pena personalizar cada carta para cada puesto o compañía a las que apliques.
No enviar una verdadera carta de presentación.
Algunos candidatos -estudiantes universitarios o recién graduados, incluso algunos con años de experiencia laboral-, no se molestan en enviar una carta presentación con su CV. Otros escriben una carta de una o dos oraciones como “adjunto mi Currículum”, mientras otros escriben notas a mano.
En los procesos de selección no hay medias tintas: Si quieres ganar el puesto debes incluir una carta de presentación bien escrita, de formato impecable con cada CV que envíes. De lo contrario, tal vez ni siquiera seas considerado en el proceso.